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Deltacron: ¿Error de laboratorio o combinación de dos variantes de coronavirus?

Publicado en La Tercera

Que dos variantes o cepas de un mismo virus infecten a la misma persona, no es extraño También es posible que dos virus distintos e incluso, un virus y una bacteria invadan al mismo tiempo. La coinfección es una realidad y también la posibilidad de contaminación de muestras.

El fin de semana una nueva alerta apareció en los medios de comunicación. Ahora, el Laboratorio de Biotecnología y Virología Molecular de la Universidad de Chipre anunciaba que tras análisis realizados a más de 20 personas, habían encontrado una combinación de virus Sars-CoV-2, una variante que combina la variante Delta y Ómicron.

“Actualmente hay coinfecciones de Ómicron y Delta. Hemos hallado una variante que es una combinación de ambas”, indicó el director de este laboratorio, Leondios Kostrikis. La nueva variante encontrada en esos 25 pacientes, la mayoría de ellos hospitalizados, “tiene la firma genética de la variante Ómicron y los genomas de la variante Delta”.

Tras la preocupación inicial, comenzó la revisión de los datos que el mismo investigador envió a la plataforma Gisaid (sitio que recopila casi 7 millones de secuenciaciones de genoma de Sars-CoV-2) y surgieron las dudas.

Ricardo Soto-Rifo, director del Programa de Virología, Instituto de Ciencias Biomédicas Facultad de Medicina U. de Chile, explica que desde un punto de vista biológico, “sí puede haber recombinación en los coronavirus, por ejemplo, si dos variantes se encuentran en una misma célula en el caso de una co-infección”. Esta situación, no es nueva y ha ocurrido otras veces, por ejemplo, casos de dos tipos de influenza A, o de influenza y virus respiratorio sincicial (VRS); HIV y virus de la hepatitis C; HIV y tuberculosis; HIV y citomegalovirus y un largo etcétera.

Es similar a lo que ocurrió con Flurona (influenza y coronavirus) en que dos virus estaban coinfectando a una personas (mujer embarazada no vacunada), una situación que para Soto-Rifo, tampoco debió ser motivo de noticia o alarma.

Hasta ahora, dice este investigador, “los expertos que han analizado los datos de secuenciación dicen que (el caso de la variante de Chipre) es contaminación más que una nueva variante”.

Krutika Kupalli, especialista en emergencias y parte del equipo de expertos Covid-19 de la Organización Mundial de la Salud (OMS), dijo el fin de semana a través de Twitter que lo más probable es que “Deltacron”, al igual que “Fluorona” no existan y que solo se trata de una “contaminación de laboratorio de fragmentos de Omicron en una muestra de Delta”. “Omicron y Delta no conformarán una súper variante”, indicó.

Tom Peacock, virólogo y miembro del Imperial College de Londres, también cree que se trata de una contaminación de muestras, “algo que les sucede a todos los laboratorios de secuenciación de vez en cuando”.

A través de la red social, este investigador, también cuestionó la existencia real de “Deltacron”. “Las secuencias chipriotas del ‘Deltacron’ reportadas por varios grandes medios de comunicación parecen ser claramente una contaminación: no se agrupan en un árbol filogenético” que es el que indica relación evolutiva. Es más, agrega que existen “numerosos informes de secuencias de Omicron que llevan mutaciones similares a Delta (por ejemplo, P681R o L452R). Aunque un subconjunto de estos podría terminar siendo real, la gran mayoría probablemente resultará ser contaminación o coinfección. No hay señales claras de algo real o desagradable (todavía)”.

Lo mismo ocurrió con Eric Topol, biólogo molecular del Scripps Researtch Translational Institute de San Diego. También utilizó su cuenta de Twitter para indicar que “Deltacron no ha sido más que un error del que no hay que preocuparse”.

No es la primera vez en que Topol, habla de “scariants”, un concepto que tiene su origen en la palabra inglesa scary (aterradora o escalofriante) y variants (variante) y se refiere al miedo colectivo frente a nuevas variantes y mutaciones del Sars-CoV-2.

Defensa
En las últimas horas, Kostrikis se ha defendido de aquellos colegas que lo critican y sigue sosteniendo que no es un error.

A su juicio, la nueva variante no es un “único evento de recombinación” sino el resultado de una presión evolutiva. A través de un comunicado dado a conocer ayer domingo, indicó que los casos que ha identificado “indican una presión evolutiva sobre una cepa ancestral para adquirir estas mutaciones y no el resultado de un solo evento de recombinación”.

De acuerdo a lo informado por el investigador chipriota, la infección por esta nueva variante es mayor entre los pacientes hospitalizados por Covid-19 que entre los pacientes no hospitalizados y esa es precisamente, una de las razones por la que una contaminación de muestras no es posible.

También indicó que las muestras se procesaron en múltiples procedimientos de secuenciación en más de un país y parte de las secuencias revisadas en Israel, también tienen las características de la variante descubierta en Chipre. Ayer, el ministro de Salud chipriota, Michael Hadjipantela, dijo hasta ahora, la nueva variante no es motivo de preocupación puesto que ambas variantes ya circulaban desde hace algún rato en el país y anunció que esta semana, realizarían una conferencia de prensa con más información específica sobre este hecho.

Precaución
El investigador de la Fundación Ciencia y Vida, Nicolás Muena, señala que en el caso de Deltacron, se debe ser muy cautos. Primero, por que hay pocos casos descritos y, en segundo lugar, porque no hay una publicación (estudio, paper) que se pueda ser revisado por otros investigadores.

“Es importante aclarar porque hay muchas personas confundidas. Una co-infección sí puede ocurrir y también puede pasar que una nueva variante tenga mutaciones de otras variantes anteriores (en este caso, Delta y Ómicron)”, dice Muena. Sin embargo, “esto no significa que la variante nueva pueda sumar lo peor de Delta y lo peor de Ómicron, que sea tan agresiva como la primera y tan infecciosa como la segunda”. Si este fuera el caso, se debe estudiar cada mutación porque los efectos no se suman.

“Cada mutación debe ser evaluada en su contexto. No siempre dos mutaciones van a sumar los efectos que tienen por separado. Por eso cada variante debe ser evaluada en el laboratorio independientemente. Así que, si esta variante existe (que aún falta evidencia para afirmarlo) no podemos aún decir si es tan o más infecciosa que Omicron y si es tan o más patogénica que Delta. Todavía falta más evidencia”, insiste Muena.

Dra. Vivian Luchsinger, investigadora del Instituto de Ciencias Biomédicas (ICBM) de la Universidad de Chile, señala que es muy difícil pesquizar una co-infección y más aún tener idea de una frecuencia de casos, pero que sí ocurren. “Lo más probable es que se trate de una variante nueva que tiene mutaciones que se han visto antes en Ómicron y Delta, algo que se puede ocurrir con la replicación de este virus”. Además, mientras no estén los datos completos, es difícil evaluar lo que ocurrió.

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